Hola Me Presento

“Si voy a presentarme, prefiero contarte que soy la mujer de preguntas infinitas…, curiosona, vaya…, una empedernida perseguidora de sueños, que se me da muy bien equivocarme, que a veces hasta aprendo de los errores que cometo, que soy un poco torpona —tropiezo hasta con las palabras—, que no soporto pasar frío —será que me hago mayor…—, que soy de sonrisa fácil y carcajada difícil, que a veces soy introvertida y otras no tanto —según con quién—, que me atrapan las conversaciones hasta la madrugada con quien me muestra otros mundos que no son el mío, que me alucina crear proyectos, que una pareja muy chula que tuve me llamaba Chispis porque decía que tenía chispa y sentido del humor, que a veces me gusta ir de sexi con tacones y todo; que soy frágil cuando me rompo y fuerte cuando me repongo; sensible, que no débil; disfrutona; multitasking y multi de todo, y que, cuando tengo tiempo, cocinar también es mi yoga.

Además, tengo un Doctorado en Maternidad, un Posgrado en Cosas del Querer, y soy especialista en hacer croquetas y tortilla de patatas…, con cebolla, por supuesto.

Digamos que las formaciones de Yoga, Kinesiología, Aromaterapia y alguna más en Medicina Tradicional China, entre otras, han ayudado a cambiar la perspectiva de mi relación con el mundo y conmigo misma. Cada una de las disciplinas me ha aportado algo y mucho al mismo tiempo. He ganado en presencia. Ahora soy un poco más consciente, ya no tomo decisiones a lo loco, no me sienta bien y me lleva por derroteros sin rumbo, aunque a veces, sigue saltando el piloto automático, sino no estaría aquí. La perfección nunca fue lo mío.

Y no me alargo más, que, si no, no te lees el libro.